Inspirado en la isla griega de Ikaria, un lugar célebre por su belleza indómita, su arquitectura en piedra y la extraordinaria longevidad de sus habitantes. Este nombre evoca la esencia del Mediterráneo: calma, autenticidad y una conexión natural con el entorno. Atemporal y genuino, transmite la serenidad y la sofisticación orgánica que caracterizan a esta isla legendaria.